Reina a los seis días de edad
María se convirtió en reina de Escocia en 1542, con seis días de vida. Tras dieciocho años y medio como prisionera de Isabel I, fue decapitada en el castillo de Fotheringhay en 1587. El primer golpe no le dio en el cuello y le alcanzó la parte posterior de la cabeza.
