El corazón del niño rey, analizado en 2000
El hijo de Luis XVI murió en la prisión del Temple en 1795, a los 10 años. El médico que hizo la autopsia sacó a escondidas su corazón; tras dos siglos de pretendientes, unas pruebas de ADN demostraron en 2000 que era realmente suyo, y en 2004 se depositó en la basílica de Saint-Denis.
